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Un accidente en la Central Nuclear de Garoña implicaría la evacuación de Cantabria

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CentralNuclearGarona

Un accidente en la Central Nuclear de Garoña implicaría la evacuación completa de todo el territorio de Cantabria, a excepción de la parte más occidental
¿Sabías que en el caso de accidente nuclear la distancia a evacuar sería de 120 kilómetros y que Santander se encuentra a sólo 90 kilómetros de Garoña?
¿Nos importa sólo aquello que nos afecta directamente? ¿No crees que estar dentro del radio de evacuación de una central nuclear y de las consecuencias que esto tendría, nos afecta?
Desde EQUO Cantabria creemos que hay que informar a la ciudadanía sobre las consecuencias de un posible accidente en la central de Garoña.
Esta central nuclear fue inaugurada en 1970, es la más antigua de España y una de las más antiguas de Europa. Por su tecnología y edad, es gemela al reactor 1 de Fukushima, el que más daños ha sufrido. La central está gestionada por Nuclenor, empresa formada al 50% por Iberdrola y Endesa.
Su situación legal es complicada; inicialmente cumplía su vida útil en 2011, pero en 2009 se le concedió una prórroga por cuatro años más, hasta 2013. En ese período estaba obligada a realizar una serie de obras con el fin de mejorar la seguridad de su funcionamiento.
En 2012, la empresa decidió cerrar con la excusa de que la entrada en vigor de un nuevo impuesto sobre el combustible nuclear le provocaría perdidas. La realidad es que el impuesto se modificó posteriormente para garantizar la permanencia de la central. Aun así no se ha puesto en marcha y desde entonces Garoña está jugando una partida de ajedrez en la que de ganar la partida todos perderemos, ya que se relajaran las normas de seguridad por un lado y se aumentará la vida útil de las centrales nucleares.
De ser así, esto facilitaría las cosas al resto de centrales nucleares, siendo la siguiente la de Almaraz y no tanto la reapertura de la central nuclear de Garoña, que por su tamaño pequeño, antigüedad y por las reformas que tendría que realizar va a ser complicada,
Por otro lado, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) se ha saltado parte de su propia normativa, está aplicando una normativa que es un borrador que no está aprobado y que da permiso de apertura para más de 10 años. Les han dado una respuesta sobre la posible reapertura, antes de realizar las modificaciones a las que está obligada la central. Es decir, se da el visto bueno a la reapertura de la central nuclear antes de que realice las reformas necesarias y por tanto sin poder evaluar si dichas modificaciones son las correctas o no.
Garoña es una central vieja, que ha superado con creces los años de vida para los que fue diseñada, la vasija del reactor está muy agrietada ya tiene hechos muchos apaños y para para continuar funcionando necesita hacer grandes reformas de altísimo costo, que no serían más que parches sobre parches, haciendo que la central de Garoña no sea segura.
Según los expertos en Garoña puede suceder un accidente como el de Fukushima. No en el sentido de que llegue un tsunami hasta allí, sino en la cadena de fallos que lo provocó: un fallo en la red eléctrica que la deja sin suministro del exterior, seguido de un fallo de los motores auxiliares que entrarían en marcha en ese caso.
Cantabria se encuentra a 50 km de Garoña, tras el accidente de Fukushima se han encontrado importantes rastros de radioactividad a esa distancia. Tras dicho accidente, el gobierno central aconsejó a los españoles residentes en Japón alejarse a más de 120 km de la central. Santander se encuentra a 90 km de Garoña y la distancia de 120 km supondría evacuar casi por completo el territorio de Cantabria, exceptuando la parte más occidental.
El daño sobre la salud de toda la población con el incremento de canceres, la afectación de los suelos y puestos de trabajo, perdiendo productividad y denominaciones de origen así como la certificación ecológica de cualquier producto sería casi irreparable.
FUENTE: Aitor Urresti Profesor de Energías Renovables en la Universidad del País Vasco, coordinador del grupo de trabajo de Energía y Cambio Climático de Equo y excoportavoz de Equo Euskadi.
Desde EQUO parece alarmante la opacidad y falta de información real sobre los riesgos que suponen las centrales nucleares. Desde enero de este año, las estaciones meteorológicas de Noruega detectaron unas pequeñas cantidades de radiación nuclear desconocidas (yodo-131) en el norte del país, dichas trazas se han encontrado también en Finlandia, Polonia, Alemania, República Checa, Francia y por último, España, donde los niveles de contaminación son aún mayores que los de otros países europeos. La radiación sigue extendiéndose paulatinamente por todo el continente.
Desde el partido político EQUO y a través de su coportavoz, Juantxo Lopez de Uralde se han presentado en el Congreso de los Diputados una serie de preguntas dirigidas al Gobierno:
¿Tiene el gobierno conocimiento de esta contaminación?
¿Cuáles son los niveles de contaminación detectados en España y en qué lugares?
¿Qué información tiene el gobierno sobre el origen de esta contaminación?

Mientras esperamos la respuesta del Gobierno y de la UE, apoyamos una política verde y transparente en donde la salud de las personas, los animales y del medioambiente no dependa de energías asociadas a la nuclear cuyos efectos son perjudiciales y contaminantes tanto para nosotras como para nuestro entorno.

Comentarios   

 
0 #1 Martina Martín Argum 05-03-2017 11:43
Por la salud, la integridad física. ¡¡¡Basta ya de jugar con la vida de los seres vivos del planeta por un puñado de dinero, basta yaaaa!!!
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