Vie23062017

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¿Se puede castigar?

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En anteriores artículos he reflexionado sobre normas, refuerzos, etc. En este artículo quiero introducirme en los castigos. Pero cuando hablamos de castigos nos cuestionamos, y hasta dudamos, si es bueno o no castigar, ya que cuando tenemos que castigar a quienes más queremos nos cuesta mucho, o hasta nos cuestionamos lo traumático que puede ser el castigo.

La palabra "castigo" tiene connotaciones negativas debido a los abusos cometidos, y quizás por eso lo relacionamos con la realización de conductas violentas, pegar, ... pero cuando se quebrantan reglas importantes o una conducta es transgresora y queremos cambiarla tenemos que acudir a los castigos. El castigo sobre el que vamos a reflexionar está orientado a quitar o negar algo que le gusta al sujeto; retirar privilegios como consecuencia de esas conductas negativas.

En un artículo anterior planteaba que educar es acompañar y preparar a los niños para vivir en sociedad, y esta sociedad se rige por leyes, se penaliza a quienes las incumplen; por tanto también debemos castigar a quienes incumplen las normas en familia.Vamos a intentar analizar en que consiste y como se debe realizar el castigo.

1º Los castigos deben partir de principios razonables, es importante reflexionar los castigos y ponerles en relación a la infracción, utilizando el sentido común.

2º El castigo debe de ser merecido, justo y proporcionado a la infracción, a veces se ponen castigos desproporcionados en el tiempo y en el hecho.

3º El castigo no debe de ser un arranque de rabia o explosión, ya que puede producir resentimiento o revancha, y así no tiene efectos positivos en la conducta transgresora.
4º Debe ser esperado y no crear sorpresa en el niño, por ello el niño ha de ser avisado y saber a qué se expone.

5º Calibrar el grado del correctivo, en ocasiones se siente pena y se levanta. Así es mejor no aplicarlo. Es importante que los padres no se desautoricen y aúnen ideas en este tema.

6º Debe de ser inmediato a la infracción, si se aplica después de pasar un tiempo es ineficaz.

7º Cuando ponemos un castigo tenemos que ser consecuentes, no se puede castigar hoy por una conducta y otro día, por la misma conducta, no castigar o tomarla como broma. En estas ocasiones solemos desorientar a los niños más que educarlos, y ellos no entenderán que unos días se castiga por una conducta, otros se ignora y otros días ríen la gracia por la misma acción.

El castigo debe ser una consecuencia inmediata a una infracción, y como tal tiene valor educativo y debe ayudar en el proceso de crecimiento y madurez personal. Si el castigo es utilizado como herramienta de represión y dominio no es educativo y crea resentimiento.